Terremoto en Chile, Reparación de daños en Viaductos.

TRAS EL TERREMOTO DEL 27 DE FEBRERO DE 2010 EN LA ZONA CENTRO SUR DE CHILE.

A pesar de las cuantiosas cifras de desastre, Chile ha destacado por una construcción sólida, que tiene en consideración rigurosos estándares estructurales. Gracias a ello, los daños personales fueron contenidos.

Tras el seísmo, multitud de estructuras resultaron gravemente dañadas, tras lo cual, después de realizar minuciosas inspecciones técnicas, pueden ser reparadas adecuadamente, de manera que se restablezca el diseño inicial.


Según, D. Nicolás Moreno, Director del Dpto. de  Ingeniería en Construcción de la Universidad Andrés Bello y especialista en daños estructurales y vivienda, el 90 % de los daños se pueden reparar perfectamente.

De hecho, existen sistemas y materiales de última generación que permiten reconstruir el hormigón armado, que bien pueden intentar devolver el monolitismo estructural de origen.
Sin embargo, no se debe descuidar la puesta en obra de estos materiales respetando los pliegos de los fabricantes,  y muy especialmente, se ha de vigilar el estado final del  soporte resultante que los albergará.

Para ello, se debe extremar la atención en el saneo de todo el hormigón dañado o desprendido, y en la integridad del armado interno a rescatar, sobre todo si este, ha de servir de armadura de solape para realizar reconstrucciones parciales o para la creación de elementos adicionales de refuerzo para que se repita el problema que se generó con el movimiento sísmico.

Atendiendo a este último apartado, los métodos antiguos de demolición con martillos a percusión, son la opción más económica y a veces menos compleja, para realizar este tipo de labores de “demolición” y saneo, pero a la larga la peor decisión posible.


Los impactos contra armaduras, las vibraciones que se trasmiten por el resto de la estructura, las microfisuraciones en hormigón, las zonas ocultas mal saneadas, el desprendimiento del contacto hormigón-barra, la discrecionalidad del operario tomando decisiones sobre la marcha, etc., Son hechos y circunstancias inherentes a las antiguas técnicas de demolición (no de remoción) empleadas habitualmente en reparaciones de baja calidad.



Por tanto, las intervenciones a percusión provocan muchas veces más daño sobre la estructura que el beneficio que se pretende conseguir convirtiendo la reparación finalmente, en una reparación más bien estética que la funcional perseguida.


A buen seguro, con el paso del tiempo y el servicio diario, se requieran nuevas intervenciones de reparación que además, supondrán nuevos costes y paralizaciones, resultado la peor inversión económica.


No nos podemos conformar con lo tradicional, si se demuestra en muchas ocasiones que no funciona bien. De hecho, bastó asistir al último foro organizado por ARPHO (Asociación de Reparación) para constatar que en una de sus ponencias se buscaba una explicación al alto porcentaje de fracaso que se producen en intervenciones de reparación antes de 5 años…

Vigas dañadas por el terremoto


Como en el caso que presentamos a continuación, existe una nueva alternativa para conseguir la remoción y saneo de hormigón estructural, que aporta mayor calidad a la reparación y además, cuida del resto de la estructura. Esta, se basa en el empleo de las Tecnologías del agua a alta presión, cuyas ventajas las convierten en decisión más acertada y a la larga más ventajosa.

Hidrodemolición empleada en la sustitución de vigas dañadas.


En este caso, se procede a la sustitución de vigas seriamente dañadas por el terremoto, mediante el desmontaje parcial del tablero de 250 mm de espesor. 

Mediante hidrodemolición se elimina el hormigón del tablero por encima de la viga, quedando esta liberada. Una vez desmontado el acero, esta puede ser extraía y posicionada la nueva.

Finalmente el tablero eliminado se reconstruye aprovechando el armado transversal existente.  La unión entre ambas partes es perfecto, dada la rugosidad que presenta la superficie de contacto, no siendo necesario la aplicación de puente de unión alguno.

Una buena solución, de alta calidad y duradera. 

Reportaje fotográfico:

Importante fisura en el alma de la viga

Robot de hidrodemolición de Isotec preparado

Robot hidrodemoliendo el tablero

Comienzos parametrizando valores y profundidad a alcanzar

Franja sobre la viga hidrodemolida, todo el concreto está suelto

Al extraer el hormigón desprendido encontramos el armado intacto.

Perfectamente parte es desmontado y las armaduras transversales grifadas para poder extraer la viga

El proceso concluye con la extracción de las vigas a sustituir, una vez colocadas las nuevas se procede a rehacer el tablero.

Trabajo terminado en esta estructura, ¡A por la siguiente!

Agradecemos a Isotec chile, que nos haya hecho partícipes de esta experiencia.
Equipos empleados:

Bomba de Alta Presión WOMA: 550 CV
Presión de trabajo > 900 bar y caudal 190 l/min.
Robot de Hidrodemolición AQUACUTTER HVD6000
Rendimiento de extracción +/- 0,5 m3 / hora.

Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es