El agua a presión colabora en tu seguridad

Recientemente se ha celebrado en Madrid la presentación de un informe de la AEC (Asociación Española de Carreteras), en el que se recogen las estadísticas de la red viaria española. Uno de los puntos que mencionan es que la red viaria presenta gran parte de su firme con deterioro superficial. Después añaden, textualmente:

Un deterioro en la superficie del firme no representa, per se, riesgo para los ocupantes de un automóvil. Menos aún en el caso de los vehículos pesados. Sin embargo, los motociclistas y ciclistas son usuarios cuya seguridad sí puede verse comprometida si circulan por carreteras cuyo pavimento presente deterioros superficiales.

No solo a los ciclistas y motociclistas les afectan daños tan importantes, también son muy sensibles a las posibles deficiencias de adherencia que presente la vía. Además, en condiciones meteorológicas adversas estos riesgos se multiplican exponencialmente.
Muchas de estas zonas presentan exceso de betún en la mezcla bituminosa o suciedad, lo que disminuye la adherencia de forma drástica, tanto longitudinalmente (en frenadas) como transversalmente (agarre en curva).


Fijándonos en los parámetros CR (Coeficientes de Rozamiento) del firme, tan importantes para la seguridad sobre todo para rodadores a dos ruedas,  desde HIDRODEM proponemos una solución  basada, como no, en el uso de agua a presión para este tipo de actuaciones superficiales en vías asfaltadas. Así se mejora la capacidad adherente del firme sin eliminar más que el exceso de betún, sin afectar al árido y dejando el resto de espesor intacto. Todo ello además empleando una técnica completamente respetuosa con el medio ambiente, ya que el residuo generado puede ser aspirado simultáneamente. Aquí puedes ver un ejemplo. 
Prueba realizada en probeta cedida por CHM
Esta misma actuación puede realizarse en diversos escenarios y no solo en la red vial. Otros campos de actuación son:

·         Circuitos de competición, donde las exigencias de adherencia son máximas.
·         Pistas aeroportuarias, que se saturan de goma en las zonas de aterrizaje.
·         Zonas con posibles riesgos de derrame de combustibles, breas, betunes, aceites… como puedan ser gasolineras, plantas de producción, refinerías…

En la competición usan frecuentemente esta técnica. Circuitos sedes de Grandes Premios de Fórmula 1 como India, Bahréin, Austin o Singapur entre otros se han sometido una o varias veces a estos procesos, bien sea en el Pit Lane, zonas conflictivas, puntos sucios o la totalidad de la pista e instalaciones, eliminándose desde polvo del desierto a las temidas marbles de goma producto del graining que sufren los neumáticos.
Lewis Hamilton en Marina Bay, con virutas de goma en la pista
Queda patente que esta técnica puede ser muy adecuada para este tipo de trabajos, por su rapidez, su limpieza y la calidad de los resultados.

Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es



El equipo de HIDRODEMOLICIÓN

Report 7: Ampliación de metro en Turín (Italia)

En la actualidad se sigue apostando por el Metro, un modo de transporte tradicional que llegó a Turín en 2006 y que mantiene vigentes sus ventajas originales de seguridad, rapidez, fiabilidad y comodidad y que, con las adaptaciones y mejoras que acompañan al avance tecnológico, se ha convertido en un elemento clave y cotidiano en la vida de los ciudadanos.

La primera fase del sistema conocido como Línea 1, tiene 21 estaciones y empieza desde la estación "Fermi" en Collegno hasta la estación "Porta Nuova FS" justo debajo del ferrocarril de Porta Nuova en el centro de Turín. Sin embargo, debido a la necesidad de ampliación de las intalaciones, en 2011 se produjeron las obras de ampliación, donde, gracias al empleo de la técnica de la hidrodemolición fue posible llegar a tal fin.

En el report de este mes hablaremos del trabajo que se realizó para dicha ampliación y, como siempre, de las muchas ventajas que tiene la hidrodemolición frente a los métodos tradicionales.

Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es



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Chorro de agua a presión vs chorro de arena


1. Introducción

A veces, en ciertos trabajos de mantenimiento en los que se requiere una renovación superficial de paramentos de hormigón con novedosos y avanzados sistemas de reparación o protección, no se da la suficiente relevancia a la preparación del soporte que ha de recibir ese nuevo material.

Los trabajos de preparación de poca calidad, no pocas veces conllevan diversos problemas de envejecimiento prematuro (deslaminaciones, fisuras, etc) con el consiguiente fracaso del novedoso sistema de reparación empleado.
Operario eliminando gunita del puente Tercer Milenio
Les proponemos una alternativa al tradicional método de preparación de soportes conocido como "chorro de arena" o "chorro abrasivo". Se trata de un novedoso sistema que emplea únicamente agua a presión, basado en técnicas de hidrodemolición.

Para ello, vamos a ver la siguiente comparativa entre ambos sistemas.


2. Chorro de arena

El chorro de arena es un tratamiento abrasivo que consiste en provocar el impacto de partículas de 1-2 mm de arena contra la superficie a tratar. Para ello, se emplea un aire a presión como elemento conductor de las partículas de árido.

Como método de saneo estructural de hormigones es más que cuestionable su uso, dado que el aire empleado (8 bar) es fresado rápidamente por la atmósfera impidiendo que pueda profundizar mínimamente en la superficie del soporte para eliminar material insano.
Ambiente polvoriento durante el chorreo de arena
Sin embargo, el chorro de arena puede ser útil para realizar la limpieza localizada de armaduras expuestas, dado que la abrasión sobre la armadura elimina la corrosión superficial pudienda alcanzar grados cercanos al SB 2,5 (metal blanco).

No obstante, esto puede ser excesivo. No olvidemos que en la puesta en obra de la ferralla, ésta siempre presenta una leve oxidación que es aceptada. Por tanto, esta grado de limpieza se consigue restándole sección a la barra y difuminando el corrugado, debido a que el propio abrasivo lija la superficie a tratar.

Ante casos más graves de corrosión, como por ejemplo ataques de sales, el chorro de arena no nos permite detectar microfisuras internas que las sales pueden haber producido en el acero y que pueden dejar la barra totalmente inútil para su cometido.

Empleado como método de decapado de pinturas, lechadas y revestimientos superficiales, se comporta aceptablemente aunque, en este caso, es un método mucho más lento y contaminante que la alternativa del agua a ultra-alta presión, mucho más rápida y enconómica en la mayoría de los casos.

Sin embargo, el efecto abrasivo que provoca sobre el soporte de hormigón atenúa la rugosidad superficial de este, restando capacidad de anclaje mecánico posterior. Esto es contraproducente cuando el tratamiento posterior de reparación se basa en el empleo de nuevos recapados de abundante granaje, como morteros estructurales, gunitas, revestimientos de impermeabilización, anticarbonatación, etc, en los cuales es ideal disponer del mejor anclaje mecánico posible que evite futuras deslaminaciones entre la nueva capa y el hormigón existente.

La abrasión provocada por el chorro de arena puede ser deseable si nuestra solución técnica requiere mayor uniformidad en el soporte, por ejemplo para la aplicación de una fina capa de resina epoxi como puente de unión en aplicaciones con fibra de carbono, aunque siempre será necesario limpiar previamente los restos de polvo superficial.

Los restos de material desprendido junto con la sílice utilizada deberán ser recogidos y extraídos de la zona de chorreo, en algunas ocasiones esta puede ser una labor complicada dado el gran consumo de arena requerido (aprox. 1kg/m2 de media en limpiezas).
Acopio de arena para ser proyectada
Finalmente se debe tener en cuenta las recomendaciones medioambientales y de higiene industrial enunciadas por el NIOSH, respecto a la sílice cristalina, la cual provoca silicosis en los trabajadores. En varios países se prohíbe el uso del chorro abrasivo con sílice cristalina. Hoy la norma OSHA de 1998 establece un programa de Protección Respiratoria, avalado por NIOSH, muy restrictivo.
Partícula seca de sílice suspendidas en el aire

3. Chorro de agua a ultra-alta presión

Esta novedosa técnica emplea agua únicamente. Consiste en la aplicación de un chorro de agua a ultra-alta presión sobre un paramento de hormigón (presión >1600 bar) pudiendo controlar sus efectos sobre el soporte. Así podremos conseguir desde una limpieza profunda de un paramento hasta, incluso, la eliminación total de un espesor predeterminado de hormigón con unos rendimientos inalcanzables para el chorro de arena.


Operario eliminando lechada superficial
En labores de saneo de paramentos de hormigón, el agua nos permite una cualidad que no tiene el chorro de arena, la selectividad. El hidrosaneo o saneo con agua a presión discrimina entre hormigón sano y resistente de hormigones débiles o enfermos, al igual que en coqueras, desconchones, nidos de grava, deslaminaciones, etc, de menor resistencia teórica. Esto evitará futuros desconchones o deslaminaciones entre capas pues, aunque los materiales técnicos de reparación sean formidables, no pueden realizar su función si han sido aplicados sobre un soporte deficientemente preparado.


La fuerza del agua a ultra-alta presión también consigue eliminar la capa de corrosión que rodea la armadura. Esta capa es porosa y el chorro de agua no tiene problema con ella pudiendo alcanzar un grado de limpieza HB 2,5 (Hydroblasting 2,5: el metal presenta un aspecto negro producto de la reacción de los metales con la atmósfera pero no perjudicial).
Superficie de metal antes y después del chorro de agua a alta presión

Por tanto, la armadura no sufrirá merma alguna en su sección y el corrugado quedará intacto al no producirse abrasión alguna. Además la alta presión del agua puede evidenciar microfisuras internas en el acero que invaliden una barra en cuestión pudiendo entonces ser sustituida por una nueva sana.
Armadura limpia con agua a alta presión
Con agua a ultra-alta presión podemos eliminar revestimientos adheridos a cualquier soporte (hormigón o metálico), incluso resinas epoxídicas, mucho más rápidamente que con el chorro de arena y sin necesidad de tener que recoger y extraer la arena utilizada.
Detalle de eliminación de clorocaucho sobre hormigón
Incluso profundizando unos mílimetros se provoca un escarificado (hidroabujardado) superficial en el hormigón que consigue aumentar notablemente la superficie de contacto para un mejor anclaje mecánico con el nuevo material de reparación. En algunos casos este efecto superficial ha sido solicitado como acabado estético.
Detalle de escarificado estético sobre hormigón
Grados de escarificado con agua a presión
También es posible aumentar la temperatura del agua para eliminar más fácilmente la suciedad de grasas, humos, betunes, etc, adheridos en paramentos de túneles, depuradoras, depósitos, etc.
Detalle de eliminación de exceso de betún en asfalto
La técnica del chorro de agua a alta presión también nos ofrece soluciones para aspirar el agua utilizado junto con el material desprendido en el mismo punto de proyección.
Evidentemente esta es la mejor alternativa si queremos que nuestro trabajo sea respetuoso con el medioambiente.
Robot ecológico eliminando revestimiento
Como se puede ver, el abanico de posibilidades es muy amplio y cualquier necesidad puede recibir una solución gracias a la multitud de configuraciones y parámetros de actuación que el agua a presión nos brinda.

Por todo ello y dadas sus múltiples ventajas en comparación con el chorro de arena, el chorro de agua a ultra-alta presión se ha convertido en la solución técnica más adecuada y de mayor calidad a emplear en la preparación de soportes.


4. Ejemplos de aplicación

Estaciones de tratamiento y depuradoras - Presas - Túneles - Tableros - Depósitos - Embarcaciones - Tanques metélicos - Puentes metálicos, etc

Aplicaciones con agua a alta y ultra-alta presión:
-   Saneo de hormigones
-   Hidroabujardado de hormigón
-   Eliminación de gunita
-   Eliminación de pinturas
-   Eliminación de membranas
-   Eliminación de epoxi
-   Limpieza de lechadas
-   Limpieza de pantallas continuas
-   Limpieza de algas, orgánicos, etc
-   Limpieza de incrustaciones calcáreas
-   Limpieza de superficies metálicas HB 2,5...
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es


Laura Llorente
El equipo de HIDRODEMOLICIÓN

Eliminación de revestimientos

En diversas ocasiones nos encontramos casos en los que es necesaria la retirada de revestimientos superficiales que se encuentran en mal estado o porque se le va a dar un nuevo uso. 

La hidrodemolición se puede utilizar para la eliminación de epoxi, poliuretano, clorocaucho, membrana aplicada en caliente, y otros revestimientos de superficies de hormigón.
Cuando se realiza la eliminación de revestimiento, se utiliza una tobera de chorro múltiple. Los múltiples chorros permiten que el agua penetre en el revestimiento sin dañar el hormigón. Sin embargo, si el hormigón por debajo del revestimiento está deteriorado, puede ser eliminado junto con el revestimiento por su baja resistencia.

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Reparación o reconstrucción de juntas

Los que aún no conocéis la hidrodemolición diréis, ¿qué es?. Pues bien, os mostraré unas imágenes que no dejan lugar a dudas...

Habitualmente nos encontramos a operarios que intentan eliminar el hormigón con pistoletes, ocasionando percusión sobre las barras (dejando la armadura retorcida), vibraciones transmitidas al resto de la estructura (fisurando el soporte), etc.
Método tradicional
Sin embargo, con la hidrodemolición conseguimos esto:
Hidrodemolición
  • No genera vibraciones.
  • No produce fisuraciones.
  • No deforma la armadura.
  • Contacto hormigón-barra garantizado.
  • Elimina la corrosión en el armado.
  • Totalmente controlable.
  • Altos rendimientos.
Estas ventajas convierten a la hidrodemolición en la mejor alternativa frente a los antiguos sistemas de demolición, dañinos para el armado e indiscriminados para el resto del hormigón estructural.

Ahora que sabes qué es la hidrodemolición, ¿qué prefieres?

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¿Qué es y para qué sirve el hidroabujardado del hormigón?

El hidroabujardado elimina la capa superior del hormigón dejando un perfil de irregular superficie rugosa formada por el árido grueso. 
Este sistema se utiliza a menudo en la preparación de un recubrimiento de hormigón. Si la superficie ha sido fresada anteriormente, la profundidad mínima de eliminación utilizando hidrodemolición debe ser igual al tamaño del árido grueso para eliminar todo el hormigón micro-fracturado y dañado o el árido partido.

La rugosidad asegura el éxito y la durabilidad de la nueva superficie de hormigón a aplicar, a diferencia de los métodos mecánicos que no pueden crear rugosidad e irregularidad en la superficie. La utilización de fresadoras puede conducir a la fractura del sustrato subyacente, lo que debilita el vínculo entre la base existente y el nuevo hormigón.
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Ampliación de puentes

Con el paso de los años, no es raro encontrarnos con que un determinado puente adolece dos graves deficiencias: por una parte, insuficiente capacidad de la sección transversal del puente para el tráfico y, por otra parte, una afectada durabilidad del hormigón de la estructura.
Con el propósito de mejorar el tránsito o proporcionar un paso seguro y cómodo a los peatones, se realiza un estudio preliminar elaborando el diagnóstico de la situación actual del puente para identificar los problemas existentes y formular alternativas para su solución, realizando este diagnóstico mediante inspecciones visuales y ensayos no destructivos (con esclerómetro previamente calibrado).

Al mismo tiempo, es necesario realizar una evaluación urbana para estableces aspectos característicos de la zona urbana donde se encuentre el puente a estudiar, así como aspectos socioeconómicos, factores geográficos y su condición actual, identificando de esta manera los problemas ambientales que presenta el determinado puente.
Por regla general se opta por duplicar la sección de las estructuras existentes en lugar de construir otras nuevas por la declaración de impacto ambiental, es por ello que es necesario llevar a cabo un diagnóstico completo del mismo.

Una vez realizado este estudio, existen 3 alternativas:
            -   Alternativa Cero: No hacer nada
            -   Alternativa Uno: Ampliar el puente existente
            -   Alternativa Dos: Reconstrucción y Ampliación del puente

Evidentemente, eligiendo la alternativa dos permite resolver todos los problemas de tipo arquitectónico, paisajístico, socio-económico y funcional que se generan en el puente, pero para acometer dicha ampliación hay que realizar análisis exhaustivos de la durabilidad y la capacidad resistente del puente, así como el estado de conservación de todos los elementos de la estructura.
A la hora de afrontar una rehabilitación ha de tenerse en cuenta un factor de vital importancia, bien conocido por los ingenieros y especialistas en estructuras: es imprescindible obtener un elevado grado de cohesión entre el hormigón nuevo y el antiguo para que la reparación sea duradera.

Uno de los mayores inconvenientes de las estructuras de hormigón frente a las estructuras metálicas es la relativa dificultad que entraña la realización de ampliaciones. En el caso de las estructuras metálicas la soldadura permite simplificar mucho estas actuaciones, mientras que en las estructuras de hormigón hay que disponer anclajes o, en la mayoría de las ocasiones, proceder a demoler una zona para poder efectuar la transición entre la estructura existente y la nueva estructura.

Este último caso es el más habitual en ampliaciones de tableros de puentes, donde la diferencia de resultados y de trabajo entre una demolición tradicional de destroza y una hidrodemolición son evidentes.
Demolición tradicional a destroza
Hidrodemolición

El primer paso que habría que realizar sería la recuperación de las armaduras que nos van a servir de solape con la nueva estructura a realizar, ya que el agua a presión deja limpia la armadura para conectar la expansión. Es por ello tan importante este paso, evitando usar, por este motivo, los métodos tradicionales que dejan la armadura retorcida e incluso rota.
En actuaciones en tableros, se puede trabajar con tráfico a mismo nivel siendo suficiente la separación que proporciona una barrera provista de una malla de 2 metros de altura. El tráfico inferior debe, sin embargo, impedirse si no se adoptan las medidas de protección necesarias para controlar la salida del chorro cuando éste atraviese el tablero. En ocasiones, es el gálibo el que limita la disposición de estas barreras.
El proceso de hidrodemolición es una ventajosa alternativa ya que no es necesaria la realización de cortes de hormigón previos, ni la posterior instalación de anclajes químicos.
¿Qué conseguimos con la hidrodemolición? Reparaciones eficaces y de alta calidad, más duraderas, en menor tiempo y con un importante ahorro económico a largo plazo.
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Report 6: Recrecido de un muro en el depósito digestor de una planta de Tratamiento de R.S.U. (Barcelona)

En las actuaciones de rehabilitación estructural de los edificios conviene especificar claramente el objetivo técnico que se pretende conseguir con la intervención propuesta. Se pueden distinguir los tres planteamientos siguientes:


     1. La recuperación de la capacidad portante inicial del elemento a rehabilitar.

     2. El aumento de la capacidad portante del elemento sobre el que se interviene, equivalente a lo que habitualmente se interpreta como el refuerzo del elemento dañado.
     3. La sustitución funcional del elemento por un nuevo elemento que asume en su totalidad la capacidad portante requerida, sin que ello signifique necesariamente la extracción del elemento a rehabilitar.

Evidentemente, la elección entre estos tres planteamientos depende de las exigencias mecánicas requeridas y de la capacidad del elemento objeto de la intervención para alcanzarlas.

En este caso que tratamos, lo que se requirió fue el aumento de la capacidad portante del elemento, en la que la unión con el nuevo muro era imprescindible. El esfuerzo a rasante que se consigue con el uso de la hidrodemolición es muy superior a lo que se indica en la norma, como podréis ver a continuación, gracias a la restauración de su monolitismo.
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Los efectos de las técnicas de impactos mecánicos

Los métodos mecánicos, tales como pistoletes, martillos hidráulicos, martillos neumáticos y fresadoras, rompen el hormigón al impactar contra la superficie. Estos procedimientos aplastan la superficie, fracturan y dividen el árido grueso, creando micro-fracturas en la estructura. La ventaja de los martillos es, aparentemente, el bajo coste que supone el proceso, pero en realidad estas reparaciones aumentan exponencialmente los daños a la estructura y los riesgos de que se colapse. Como resultado, la capacidad del soporte fracturado para proporcionar una unión duradera con el material de reparación se ve comprometida, lo que requiere un segundo paso de preparación de la superficie para eliminar la región dañada.
Por otra parte, los métodos de impacto pueden dañar la armadura, dejándolas retorcidas, y elementos metálicos embebidos tales como conductos, postes y conectores, etc. Además transmiten vibraciones a través de la armadura, lo que pueden causar más fisuración, deslaminación del soporte, y la pérdida de unión entre la armadura y el hormigón existente.

Otro método de reparación muy habitual es el uso de fresadoras y escarificadoras. Aunque en algunos casos estas máquinas son muy adecuadas (sobre todo cuando se trata de retirar una capa fina de hormigón) hay muchas situaciones en las que su uso no es posible, por ejemplo cuando hay que dejar la armadura vista o retirar hormigón que está detrás de la armadura. En estos casos, las fresadoras pueden romper el soporte y lo que es más grave, arrancar la armadura, lo que obliga a un nuevo refuerzo del tablero.

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Report 5: Cambio de vigas en puente sobre la Variante de Vera, Almería

Este mes toca hablar de puentes, en este caso de la sustitución de las vigas del puente. Quizá aún no se relacione el cambio de vigas con la hidrodemolición, sin embargo, el método del agua a presión es ideal para este tipo de situaciones. ¿Por qué? Con el ejemplo que expongo a continuación se entenderá perfectamente.

Esperamos que os guste y que compartáis vuestras ideas.

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Hormigón postesado: “Reparación de tesados”

Es sabido que la resistencia a la tracción del hormigón, incluso en los hormigones de buena calidad (fck ≥ 350 kg/cm2), se mantiene por debajo del 10% de la resistencia a la compresión del mismo. Igualmente sabemos que ni siquiera podemos contar con dicho valor para hacer frente a las solicitaciones exteriores, ya que buena parte de esta respuesta del material es consumida en responder a las tensiones propias de los fenómenos internos del material (retracción térmica, retracción hidráulica, etc).
Por otra parte, el hormigón se calcula según la teoría de los estados últimos de fisuración, con lo cual, el hormigón fisurado presenta respuesta nula a la resistencia a la tracción, confiando todas las tracciones externas, propias del hormigón armado, a la capacidad de respuesta de la armadura.


La idea de evitar la fisuración lógica del hormigón armado solicitado de flexión fue el motor inicial de las teorías del hormigón pretensado, iniciado por Freyssinet. Consiste en imponerle al hormigón una compresión previa a la aplicación de las solicitaciones externas, de manera que en los estados y momentos en que hayan de desarrollarse las tracciones, sólo se produzca una pérdida o relajación del grado de compresión inicialmente impuesta. De esta manera el hormigón puede responder a la flexión sin fisuración.
El hormigón postesado surge, por tanto, de la búsqueda de una alternativa que permita superar ciertas limitaciones encontradas en la técnica del hormigón armado.

Puede emplearse tanto para elementos fabricados en planta como in situ. Se utiliza para lograr que las estructuras sean más livianas, salven mayores luces y para cargas más importantes, por lo que las aplicaciones más usuales son para vigas de grandes dimensiones, dovelas para puentes, losas con pretensado bidireccional, vigas hiperestáticas y tanques de agua, entre otros.
El postesado puede definirse como la introducción inicial de un estado de fuerzas a un elemento estructural, opuestas a las que producen las cargas de trabajo, con el fin de contrarrestarlas. De esta manera, se aumenta su capacidad de carga y se disminuye la sección y armadura del elemento, dando lugar a estructuras continuas en sentido longitudinal, con las consiguientes ventajas estructurales en cuanto a rigidez y redundancia. Así mismo se logran tableros de gran anchura uniendo transversalmente las almas de las vigas adosadas o tableros de gran canto, adecuados para cubrir grandes luces, conectando verticalmente las almas de piezas a través de juntas longitudinales.
En este sistema, los cables de acero serán colocados con la trayectoria deseada dentro de unos ductos (llamados vainas) que atraviesan el elemento, lo que permite variar la excentricidad dentro del elemento a lo largo del mismo para lograr las flechas y esfuerzos deseados. Al hacer las trayectorias del acero curvas, se logra diseñar con mayor eficiencia los elementos hiperestáticos y evitar esfuerzos en los extremos del elemento. 
Para conseguir esto, se aplican fuerzas mediante el tesado de los cables de acero de alta resistencia (armadura activa). El tesado del cable envainado se realiza una vez el hormigón haya fraguado y alcanzado la resistencia necesaria (generalmente 3 o 4 días después de su vertido), siendo suficiente para poder soportar el esfuerzo del pretensado.

Sin embargo, en ocasiones nos encontramos con desastrosos resultados al tesar los cables, en los que el hormigón no ha aguantado la resistencia y rompe, provocando fisuras, desplazamiento de las trompetas, etc.
Esto obliga a su rápida reparación, pero, ¿qué método de reparación emplear? La respuesta es sencilla. 

Los métodos mecánicos, tales como pistoletes, martillos hidráulicos y martillos neumáticos, rompen el hormigón al impactar contra la superficie, dañando además la armadura, dejándo a esta retorcida o rota, al igual que sucede con los elementos metálicos embebidos tales como conductos, postes, conectores, etc. Además transmiten vibraciones a través de la armadura, lo que pueden causar más fisuración, deslaminación del soporte, y la pérdida de unión entre la armadura y el hormigón existente, quedando este resultado.
Así que, lo que en un principio pretendía ser una reparación rápida, acaba ocasionando mayor daño a la estructura, lo que requiere una nueva reparación a mayor nivel con los costes que eso supone.

Sin embargo, la hidrodemolición preserva la calidad necesaria, ya que conserva intactas las armaduras y la estructura en sí. Una calibración previa de nuestras máquinas nos permite extraer selectivamente el material no conforme, algo muy útil en la recuperación de tesados.

La hidrodemolición sustituye, por tanto, a los dañinos pistoletes que fisuran y dañan el soporte. Con tan solo agua a alta presión consigue eficazmente el saneo de todo el hormigón enfermo, además de la limpieza con agua dulce de la corrosión presente en sus armados. Todo ello, sin causar vibraciones, fisuras y otros daños en el hormigón sano, que conllevarían nuevas intervenciones en un corto espacio de tiempo.
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