Torres eólicas de hormigón


El parque eólico es una central eléctrica donde la producción de la energía eléctrica se consigue a partir de la fuerza del viento, mediante aerogeneradores que aprovechan las corrientes de aire.

El mercado eólico busca cada vez más altura y mayor potencia de máquina. Las actuales torres de acero tienen un límite en su crecimiento impuesto por el comportamiento dinámico del conjunto, ya que en combinación con la flexibilidad del material sería necesario instalar grandes diámetros en la base que, a su vez, serían incompatibles con las limitaciones para el transporte ordinario de las piezas.


El desarrollo de hormigones de altas prestaciones, el uso del postensado como sistema de conexión entre piezas prefabricadas, la posibilidad de transportar y manipular grandes masas, la capacidad para realizar ensayos precisos a gran escala y el desarrollo de modelos rigurosos de cálculo, han permitido desarrollar nuevos tipos de estructuras prefabricadas de hormigón pretensado con grandes prestaciones estructurales y estéticas.

La técnica del hormigón pretensado consiste en someter a las piezas de hormigón a esfuerzos de compresión previos a su puesta en servicio. Dichos esfuerzos se consiguen materializar mediante cables de acero que son tensados y anclados al hormigón.

Los elementos prefabricados, resultantes de dividir un tronco de cono mediante cortes verticales y horizontales, están compuestos por una lámina delgada de hormigón armado, nervada en dos direcciones. Los nervios sirven para, además de rigidizar la lámina, albergar los tendones de postensado que permiten mediante compresión de las juntas, unir monolíticamente las piezas. El espesor medio resultante es de 19 cm, lo cual conduce a un reducido consumo de materiales y de peso, facilitando el transporte y montaje.



Ventajas de las torres de hormigón
Las torres de hormigón presentan frente a las de acero las siguientes ventajas:

1.       Comportamiento y capacidad estructural
-   Capacidad para alcanzar y soportar cualquier altura y tamaño de aerogenerador, tanto on-shore como off-shore.
-   Comportamiento dúctil (frente al comportamiento frágil de las torres metálicas convencionales), particularmente relevante en zona sísmica, lo que, a su vez, permite un mejor comportamiento frente a las vibraciones del rotor.
-   Menor fatiga. Las tensiones relativas de trabajo de los materiales son menores ya que existe un mayor amortiguamiento estructural.


2.       Durabilidad y mantenimiento
-   Bajo mantenimiento. El hormigón soporta mejor exposiciones prolongadas a los agentes climáticos (hielo, agua, calor), por lo que es un claro contraste con las torres metálicas.
-   Mayor durabilidad (> 50 años). El hormigón de alta resistencia tiene una gran compacidad lo que le confiere una gran durabilidad y excelente comportamiento frente a ciclos frío/calor extremos.
-   Ausencia de oxidación. El hormigón no precisa pintura de protección. Opcionalmente se puede fabricar con cemento blanco.
-   Mayor resistencia al fuego. Tolerancia frente a daños por impactos o situaciones accidentales, por lo que permite mayor facilidad y economía en la reparación.


3.       Economía, sencillez y fiabilidad de la cimentación
Por su mayor peso propio, las torres de hormigón tienen un efecto de centrado de la carga que reduce el tamaño de los cimientos necesarios.
-   Conexión directa con la cimentación sin necesidad de elementos de transición.

Entre las distintas posibilidades de construcción de torres de hormigón el prefabricado aporta las siguientes ventajas:
-   Gran rapidez de montaje.
-   Plazos y costes controlados.


4.       Medioambientales
-   Las estructuras de hormigón prefabricado tienen un mejor índice de sostenibilidad, lo cual resulta un valor añadido en una apuesta claramente medioambiental.
-   Posibilidad de distintas texturas en superficie lo que facilita su personalización de una manera duradera.



Sabiendo esto, son claros los beneficios de las torres eólicas de hormigón, tanto in situ como prefabricadas, frente a las torres metálicas. Aun así, éstas requieren un mantenimiento o reparación de las mismas debido a posibles imprevistos en obra (como pueden ser coqueras) o por su ejecución en extremas temperaturas (daños en las juntas), lo que hace necesaria su reparación. Al igual, esto se repetiría en la cimentación de las torres metálicas.


Los antiguos métodos de demolición rompían la armadura dañando la estructura de la zapata en el caso de la cimentación de éstas.




Sin embargo, la hidrodemolición preserva la calidad necesaria, ya que conserva intactas las armaduras y la estructura en sí. Una calibración previa de nuestras máquinas nos permite extraer selectivamente el material no conforme, algo muy útil en la eliminación de coqueras o en la hidrodemolición de la propia zapata.



La hidrodemolición sustituye, por tanto, a los dañinos pistoletes que fisuran y dañan el soporte. Con tan solo agua a alta presión consigue eficazmente el saneo de todo el hormigón enfermo, además de la limpieza con agua dulce de la corrosión presente en sus armados. Todo ello, sin causar vibraciones, fisuras y otros daños en el hormigón sano, que conllevarían nuevas intervenciones en un corto espacio de tiempo.


Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es

Bibliografía: INNEO



El equipo de HIDRODEMOLICIÓN

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