Preparación de superficies de hormigón

En los últimos años, los proyectos de reparación del hormigón se han vuelto muy exigentes. Tanto si la reparación es en un parking, un tablero de un puente, una presa, aliviadero, puerto, instalación industrial o una planta de tratamiento de aguas residuales, los propietarios esperan que la reparación finalice rápidamente, al tiempo que requieren un aumento de la calidad de dicha reparación una vez terminada. Es por ello que los ingenieros están obligados a explorar nuevas innovaciones y tecnologías para lograr las metas establecidas por los propietarios. Una tecnología que cada vez se está implementando en los proyectos de reparación de hormigón es la hidrodemolición.
La hidrodemolición, como bien ya sabéis, es el método de eliminación de hormigón con agua a alta presión. Esta tecnología fue desarrollada por primera vez en Europa en la década de 1970 y desde entonces es un método ampliamente aceptado para la reparación del hormigón en toda Europa y América del Norte. 
Empleo de chorro de agua a alta presión en la abertura de galerías mineras
Una unidad de hidrodemolición robotizada típica consta de una o más bombas de alta presión transfiriendo agua a través de mangueras de alta presión a un programable y mecanizado robot. Éste es dirigido por control remoto, por lo que no supone ningún riesgo al operario que está ejecutando el trabajo de eliminación de hormigón.
La hidrodemolición permite dar muchas ventajas a los ingenieros frente a los métodos convencionales de demolición. Estas ventajas incluyen la velocidad a la que se elimina el hormigón, ya que una unidad de hidrodemolición robotizada puede reemplazar hasta veinte operarios trabajando con pistoletes. Además, no daña el acero de refuerzo, ni induce microfracturas, ni causa la vibración estructural durante el procedimiento de extracción.
Otro aspecto muy importante de la hidrodemolición es que este método de eliminación de hormigón no causa polvo de sílice, lo que hace que sea mucho más seguro que la eliminación del  hormigón con sistemas convencionales. Además, la norma OSHA cada vez está más preocupada por la exposición del operario al polvo de sílice. Un estudio sobre un proyecto en el año 1996 mostró que los empleados fueron expuestos a 400 veces el límite permitido por OSHA del polvo de sílice durante la extracción de hormigón con martillos neumáticos. Una vez que el contratista cambió el método al de la hidrodemolición en el proyecto, se eliminó el polvo de sílice detectado.
Polvo de sílice por empleo de sistemas convencionales
Uno de los aspectos más importantes en el éxito de un proyecto de reparación de hormigón es la calidad de la preparación de la superficie. La hidrodemolición ha demostrado ser una herramienta valiosa en la prestación de una superficie rugosa e irregular libre de microfracturas. Esta superficie permite una mejor cohesión con el nuevo material de reparación.
Una vez que se termina de eliminar el hormigón necesario, ya sea porque esté enfermo o porque sea necesaria su eliminación para la recuperación de las armaduras, se utiliza aire comprimido para eliminar el agua estancada. Una vez limpio, la superficie de hormigón estará lista para aceptar un nuevo material de recubrimiento. Es importante señalar que el empleo del chorro de arena en las armaduras no es necesario ya que el proceso de hidrodemolición limpia completamente toda la armadura expuesta en un grado de limpieza HB 2,5 (metal negro) similar al SB 2,5 (metal blanco).
La hidrodemolición también se ha utilizado ampliamente en los últimos años para la eliminación de recubrimientos de epoxi o cualquier tipo de bituminoso. Cuando se realiza la eliminación de revestimiento con hidrodemolición, es posible eliminar las membranas sin dañar el hormigón subyacente a través del uso de boquillas de chorro múltiple, ya bien sea con sistema robotizado como manual.
Aunque las ventajas de la hidrodemolición superan con creces los inconvenientes, hay que señalar que existen algunos factores únicos que deben tenerse en cuenta a la hora de utilizar este método. La adquisición y disposición de cientos de litros de agua pueden plantear algunos problemas, sobre todo en estructuras cerradas tales como garajes. Dado que el agua se mezcla con la matriz del hormigón convirtiéndola en lechada, el pH de las aguas residuales es elevado a niveles que están a veces sujetos a la regulación de éstas antes de ser desechadas. La sedimentación y la neutralización de las aguas residuales en estos casos implica la instalación de tanques temporales y equipos de tratamiento químico en el caso de ser obligatorio su tratamiento.

Sin embargo, en cualquier proyecto de reparación de hormigón, la planificación y ejecución de un proyecto de hidrodemolición adecuada es la clave para un resultado exitoso. La calidad de una superficie hidrodemolida es mucho mejor para aceptar un nuevo recubrimiento o material que una superficie preparada usando los métodos convencionales, ya pueda ser una superficie tanto horizontal como vertical.
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es 


El equipo de HIDRODEMOLICIÓN

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