Actualización de sistemas de contención de vehículos

Introducción
Las estadísticas de accidentalidad en el tráfico muestran que el tipo de accidente más frecuente en las carreteras españolas son las salidas de calzada, las cuales causan todos los años entre el 35% y el 40% de las víctimas mortales. Sin embargo, los sistemas de contención de vehículos pueden reducir las consecuencias de estos accidentes.
Las salidas de calzada se producen porque en los márgenes y medianas de nuestras carreteras existen una serie de elementos que pueden causar importantes riesgos para los usuarios que, por diversas causas, abandonen la calzada de forma incontrolada, con el riesgo de impactar con obstáculos situados en las proximidades, caer por pendientes pronunciadas o invadir otras vías de circulación. Todas ellas son situaciones que pueden causar graves consecuencias para los ocupantes del vehículo, para otros usuarios de las carreteras o para terceros en labores de mantenimiento de la vía.

Los sistemas de contención se clasifican mediante los siguientes parámetros de comportamiento:

Nivel de contención: Capacidad del sistema para retener un vehículo de forma controlada, sin que este lo rebase, sin vuelcos, sin penetración del elemento en el vehículo y sin desprendimiento de partes esenciales.
Severidad del impacto: Determina la violencia del choque y consecuencias para los ocupantes en el momento del impacto.
Deformación del sistema: Es necesario tener en cuenta este parámetro para definir la distancia a la que se debe instalar el sistema en relación al obstáculo o zona peligrosa.
Capacidad de redireccionamiento: Aptitud del sistema para cambiar la trayectoria del vehículo que impacta contra él, produciéndole una salida lo más paralela posible a la dirección de circulación.

Es por ello que, con el fin de mantener y mejorar la seguridad en las carreteras, el diseño de las mismas requiere la instalación en algunos tramos y en localizaciones particulares de sistemas destinados a contener vehículos o proteger a peatones que de otra manera podrían acceder a zonas peligrosas. Los sistemas de contención que se recogen en la norma UNE EN 1317 están diseñados para ofrecer unos niveles de contención específicos para reconducir a vehículos incontrolados, y para servir de guía a peatones y otros usuarios de las carreteras.


Actualización de sistemas de contención
Los pretiles son sistemas de contención de vehículos que se disponen específicamente sobre puentes, obras de paso y eventualmente sobre muros de sostenimiento en el lado del desnivel. Estos sistemas se disponen en la Red de Carreteras del Estado desde el año 1995, según los criterios descritos en las Recomendaciones sobre sistemas de contención de vehículos, aprobadas por la Orden Circular 321/95 T. y P.

Por otro lado, estos sistemas de contención están regulados en el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para obras de carreteras y puentes (PG-3) por el articulo 704 (Orden de 28 de diciembre de 1999 por la que se actualiza el pliego de prescripciones técnicas generales para obras de carreteras y puentes en lo relativo a señalización, balizamiento y sistemas de contención de vehículos).

Desde la aparición de estos documentos normativos la tecnología que interviene en los pretiles metálicos han sufrido un desarrollo muy importante, tendente a una mejora continua de la seguridad vial, como es el marcado CE, obligatorio desde el año 2011.

El marcado CE de sistemas de contención de vehículos tiene un significado especial en lo referente a la seguridad de la circulación vial, puesto que conseguirlo supone haber superado los ensayos especificados en la norma UNE-EN 1317.
Debido a esto, es necesaria la adecuación de los sistemas de contención de vehículos, de manera que tanto los criterios de implantación (selección del nivel de contención y clase) como los de disposición se adecuen a la nueva situación.

En España, los sistemas de contención de empleo más habitual son los pretiles metálicos, siendo además los que más han evolucionado en los últimos años.


Instalación de nuevos pretiles
Ahora bien, a la hora de sustituir los antiguos pretiles para instalar los nuevos pretiles actualizados a la nueva normativa sin causar daño al tablero, ¿cuál sería la mejor forma de realizarlo?
Como os venimos mostrando en los anteriores post de las ventajas de realizar determinadas intervenciones con hidrodemolición, esta vez hablaremos de cómo realizar la deconstrucción de los aleros procediendo al rescate de las armaduras del tablero para, a partir de ellas, reconfigurar los puntos de anclaje de la nueva barrera.
Mediante el empleo de un robot de hidrodemolición específico para trabajos en puentes se puede descubrir el armado del tablero y de las aceras elaboradas in situ, para reconfigurar sus prestaciones y adaptarla a la norma.
Habitualmente muchas barreras antiguas o aceras son elementos postizos que pueden ser desmontados fácilmente de manera previa. Por tanto, la intervención de rescate de armaduras se centrará en los últimos 600 mm aproximadamente, o lo que se especifique en el proyecto, del extremo del tablero.
Este nuevo sistema es una ventajosa alternativa ya que no es necesaria la realización de cortes de hormigón previos ni la posterior instalación de anclajes químicos y permitiendo la circulación de los vehículos a mismo nivel.
Además, en las situaciones en las que no es posible el acceso desde la calzada a la zona de intervención, se pueden usar sistemas como el bridgecare, creando una pasarela por el exterior del tablero y anclada a este, que posibilitan realizar las operaciones pertinentes en el perímetro del tablero sin obstaculizar la calzada.
Pudiéndose, a su vez, modificar para realizar hidrodemolición y evitar las posibles proyecciones y controlando la recogida del agua.
Puedes encontrar mas información del sistema bridgecare aquí.

Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es 



Laura Llorente
Equipo de HIDRODEMOLICIÓN

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