Reparación de túneles

El revestimiento definitivo de un túnel consiste en una estructura de hormigón que reviste la cavidad y que está en contacto directo con el terreno o con el sostenimiento previamente ejecutado. Este revestimiento estructural del hormigón del túnel representa una garantía para evitar la caída de elementos del sostenimiento, siendo sus principales funciones la impermeabilización, funcionalidad y estética.
La forma y la geometría de un revestimiento vienen marcados por consideraciones geotécnicas y suelen relacionarse entre la excavación y los medios utilizados, así como el uso al que esté destinado el túnel. Es por ello que la geometría de un túnel puede ser complicada, combinando diferentes curvas circulares.

Generalmente los revestimientos de túneles son de hormigón en masa, siendo escasos los casos en los que se precisan armaduras. Como excepción se pueden citar los siguientes:
  • Túneles en terrenos expansivos
  • Túneles en zonas de fallas
  • Zonas parciales de túneles con transmisión de esfuerzos: Unión de zapatas y contrabóveda o unión de revestimiento con muros


Dovelas prefabricadas
Sin embargo, los revestimientos de dovelas prefabricadas de hormigón armado han experimentado en los últimos tiempos una expansión espectacular debido al crecimiento de infraestructuras urbanas subterráneas excavadas con escudos.
Un revestimiento prefabricado se compone de una serie de anillos yuxtapuestos que, a su vez, están formados por un número variable de dovelas. Este tipo de revestimiento se empezó a instalar en Inglaterra, a partir de los años 30, en túneles hidráulicos de pequeño diámetro, sustituyendo a los revestimientos de fundición utilizados hasta entonces.
Las dovelas, al ser elementos de gran esbeltez y sometidos a esfuerzos, así como a las cargas del terreno, precisan de una cuantía de armadura que les permiten soportar dichas acciones. Es por ello que disponen de armaduras de flexión, de refuerzo en juntas radiales y de refuerzo en juntas circunferenciales, así como de juntas y elementos de fijación para la unión de una dovela con otra, haciendo posible la impermeabilización del túnel.


Reparación de túneles
En los últimos 25 años el número de incendios, tanto en túneles carreteros como de ferrocarril, ha sido importante, sobre todo en lo concerniente a pérdida de vidas humanas. Además, los costos de reparación y la interrupción en el servicio del túnel han sido significativos.
Para que un hormigón mantenga sus propiedades después de un fuego, la temperatura de la superficie del mismo no debe sobrepasar unos valores predeterminados. Estos valores han sido establecidos con un coeficiente de seguridad para que no aparezcan daños por deformaciones plásticas, despegue de la armadura, etc. Estas temperaturas son 380ºC en la superficie del hormigón y 250ºC en la zona de armadura si se trata de un hormigón armado, que lo cumple si el recubrimiento es de 25 mm.
Es por ello que muchos de los túneles de hormigón actuales necesitan ser renovados para cumplir con la legislación sobre prevención de incendios, aplicando un nuevo hormigón altamente resistente a las altas temperaturas.

Sin embargo, para poder proyectar el nuevo hormigón es necesario retirar primero la capa superficial de las dovelas y llegar hasta la armadura. Así, la nueva capa ingnífuga tendrá una mayor cohesión con el resto de la estructura manteniendo su integridad.
Además de esto, la inspección periódica de los túneles puede revelar daños en la superficie del hormigón, pudiendo estar fisurada originando que se filtre agua por dichas grietas. Es por ello que también es necesaria su reparación sin, para ello, dañar la armadura y debilitar el hormigón sano.
La retirada del hormigón realizada mediante hidrodemolición, que respeta el hormigón en buen estado y no daña la armadura, facilita el vertido del nuevo hormigón y la cohesión del nuevo material con el antiguo. Y, además, permitiendo acortar los plazos del proyecto, un aspecto clave en la reparación de infraestructuras de transportes como puentes, vías o túneles.
La técnica de la hidrodemolición es una tecnología que, controlando los parámetros físicos del proceso de hidrodemolición, permite la eliminación del hormigón degradado sin comprometer el material intacto. Dependiendo de las características que se quieran conseguir, los parámetros físicos tomados en consideración son: la presión del agua, el caudal del agua, la distancia de la lanza a la superficie a tratar y el tipo de toberas. La automatización del proceso de la hidrodemolición selectiva, completado con la utilización de robots, es esencial para obtener una calidad óptima de la superficie tratada y sin comprometer la seguridad del operario.
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es 



Laura Llorente
Equipo de HIDRODEMOLICIÓN

Report 11: Reparación de tablero en puente de alta montaña en la autopista A-66 de León

Las carreteras se encuentran en un estado de conservación “deficiente”: el peor de los últimos 30 años. Ello tiene consecuencias directas sobre la comodidad de conducción y cansancio del conductor, tráfico rodado, deterioro del vehículo, consumo de combustible y seguridad vial.

Una carretera en mal estado aumenta el riesgo de sufrir un accidente por deslizamiento del vehículo e incluso por la incomodidad de conducción. Es por ello tan importante la reparación de dichas carreteras y sobre todo en estructuras tan delicadas como son los puentes.

Este mes os mostraremos la reparación de un tablero de la autopista AP-66 donde el pavimento estaba totalmente deteriorado.
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es 


El equipo de HIDRODEMOLICIÓN