¿Por qué la hidrodemolición alarga la vida útil de una estructura?

En los últimos años, los proyectos de reparación del hormigón se han vuelto muy exigentes. Tanto si la reparación es en un parking, un tablero de un puente, una presa, un puerto, instalación industrial o una planta de tratamiento de aguas residuales, los propietarios esperan que la reparación finalice rápidamente, al tiempo que requieren un aumento de la calidad de dicha reparación una vez terminada. 

Es por ello que los técnicos están obligados a explorar nuevas innovaciones y tecnologías para lograr las metas establecidas por los propietarios. Una tecnología que cada vez se está implementando en los proyectos de reparación de hormigón es la hidrodemolición

Antes de cualquier operación de reparación, debe realizarse una evaluación de la cohesión del hormigón superficial por razones de adhesión y durabilidad. Esta es la mayor causa de fracaso en la vida útil de las estructuras, una mala preparación superficial que no garantice una buena adhesión con el nuevo material a emplear.

Existen varios tipos de degradaciones en los puentes de hormigón como pueden ser filtraciones, asentamientos, deflexión, desgaste, desprendimiento, desintegración, delaminación, etc. Éstos son inducidos por cargas físicas, químicas y mecánicas.

El agua es el principal factor de agresión, no sólo por efecto físico, es decir, por congelación, sino también como medio de transporte de los cloruros en el interior del hormigón.

Las causas de degradación pueden clasificarse en tres categorías principales (Maage, 2004):

1. Causas de defectos debidos a una construcción o materiales inadecuados: 
- diseño estructural inadecuado; 
- diseño inadecuado de la mezcla, compactación insuficiente, mezcla insuficiente; 
- recubrimiento insuficiente; 
- impermeabilización insuficiente o defectuosa; 
- contaminación, agregados pobres o reactivos; 
- curado inadecuado. 

2. Causas de defectos revelados durante el servicio: 
- movimiento de cimentación, juntas de dilatación impactadas, sobrecarga; 
- daños por impacto, fuerzas de expansión por incendio. 

3. Entorno externo y agentes: 
- clima severo, contaminación atmosférica, cloruro, dióxido de carbono, productos químicos agresivos; 
- erosión, aguas subterráneas agresivas, acción sísmica.


La reparación de estructuras de puentes de hormigón es, por consiguiente, necesaria y bastante común. La calidad de la interfaz será el primer parámetro que influirá en la calidad de la reparación.

La calidad es difícil de definir pero, a nivel de interfaz, podría integrar todo lo que favorece el contacto entre el sustrato de hormigón y el material de reparación. La compatibilidad entre los diferentes materiales es de primordial importancia: la dilatación, la rigidez, la rugosidad superficial, la viscosidad, la temperatura, etc., harán que el contacto sea más eficaz o no y permitirá interacciones entre los distintos materiales. 

El objetivo de la eliminación y preparación de superficies de hormigón antes de la reparación es obtener una superficie de propiedades similares a las del hormigón existente. Por consiguiente, las operaciones a realizar deberían conducir a los siguientes resultados (Courard et al., 2008):

• Uniformidad del hormigón expuesto, con una buena cohesión y libre de polvo, aceite u otros contaminantes,

• Rugosidad de la superficie que proporcione un buen anclaje para el material de reparación (a este respecto, son deseables formas paralelepipédicas).
Las superficies de hormigón existentes tienen que ser rugosas para obtener un perfil que pueda promover un buen anclaje mecánico. Los principales parámetros que influyen en la calidad de la adhesión del sistema de reparación en el sustrato de hormigón son la magnitud de las fuerzas de cizallamiento que actuarán en la interfase, las propiedades del material de reparación, las propiedades de hormigón existentes y la técnica de reparación (Cleland et al. 1992).

Las técnicas de preparación se comparan desde el punto de vista de la eliminación del hormigón, pero también del deterioro potencial del mismo. La observación visual de las superficies de hormigón después de aplicar la hidrodemolición indica que induce una textura particular caracterizada por múltiples crestas mayormente paralelas al flujo del agua.

El tratamiento superficial del hormigón es importante para promover la adhesión mecánica. Los principales problemas surgen de los daños realizados por una mala preparación superficial mediante medios mecánicos, especialmente debido a las micro-fisuras paralelas a la superficie surgidas por las vibraciones transmitidas a lo largo de la estructura.
Uno de los aspectos más importantes en el éxito de un proyecto de reparación de hormigón es la calidad de la preparación de la superficie. La hidrodemolición ha demostrado ser una herramienta valiosa en la prestación de una superficie rugosa e irregular libre de microfracturas. 
Otro aspecto muy importante de la hidrodemolición es que este método de eliminación de hormigón no causa polvo de sílice, lo que hace que sea mucho más seguro que la eliminación del hormigón con sistemas convencionales. Además, la norma OSHA cada vez está más preocupada por la exposición del operario al polvo de sílice. Un estudio sobre un proyecto en el año 1996 mostró que los empleados fueron expuestos a 400 veces el límite permitido por OSHA del polvo de sílice durante la extracción de hormigón con martillos neumáticos. Una vez que el contratista cambió el método al de la hidrodemolición en el proyecto, se eliminó el polvo de sílice detectado.

No obstante, es importante descatar la importancia de operar con personas cualificadas en el manejo de los sistemas de hidrodemolición así como educar a los técnicos para asegurarse de que la elección adecuada de materiales y técnicas de reparación ofrecerá un trabajo eficiente y duradero.
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es


Laura Llorente
Equipo de HIDRODEMOLICIÓN